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lunes, 30 de marzo de 2020

MOUSSE DE BACALAO CON PIMIENTOS CONFITADOS






¿Qué tal estáis? ESPERO QUE EN CASA...Vaya momentos difíciles que estamos viviendo, nunca hemos conocido algo igual. Por el bien de todos toca estar más unidos (pero alejados) que nunca. Cuidar de nuestra familia, de nosotros mismos pero también de nuestros vecinos, ya que de la salud de todos depende nuestro propio futuro.  Pero a pesar de todo, no debemos de perder la alegría por muy duro que sea el día a día y, creedme, que os lo digo con conocimiento de causa. Lo peor que podemos hacer ante cualquier varapalo de la vida es caer en la tristeza y el desánimo, aunque nos cueste mucho evitarlo , por los que nos rodean y, lo más importante, por nosotros mismos. Así que desde este humilde blog os deseo a todos la mayor de las alegrías y una forma de ser feliz es cocinar...
Hoy (después de la murga que os he dado) os traigo una receta con bacalao, el rey indiscutible de la Semana Santa que empieza en unos días aunque este año nos conformaremos con verlas en tv de años anteriores.
Pero no bacalao rebozado, tortillitas de bacalao, potaje de garbanzos con bacalao... etc, etc...
Hoy una receta de lujo, de las de quedar bien sin deslomarte en la cocina, de las que os harán la ola porque os aseguro que hace mucho tiempo que no disfrutada tanto de un bocado. ¡Está exageradamente deliciosa!. Ya se ha convertido en una receta de las de "apuntada en la libreta".
Os va a encantar o dimito como cocinera.
El sabor de la mousse saladita con el contraste de los pimientos confitados es espectacular. La receta la encontré en el blog "Recetas para enamorar" pero, como siempre le hice unos pequeños cambios adaptándola a mi. Estoy convencida que el 99 por ciento de las personas que cocinan no siguen a rajatabla las recetas de los demás, siempre la adaptan un poco y eso me parece genial, por eso la cocina es un mundo tan grande, rico y libre.  Os pongo la receta de los pimientos que yo preparo pero en la foto son de bote, muy ricos y bien de precio, que encontré el otro día en el super.


Con estas cantidades salieron 6 mousse que preparé en un molde de silicona para bizcochitos y bombones, de unos 7 centímetros de diámetro.




Ahora que estamos en  casa y tenemos que pasar el tiempo, ¿qué mejor que cocinar deliciosos platos para los que más queremos? Ánimo, una sonrisa bien grande, cuidaros mucho, NO SALID DE CASA y... Disfrutad...


300 gr. de bacalao desmigado
 2 dientes de ajo
perejil
aceite de oliva virgen extra
pimienta
5 cucharadas de leche
5 cucharadas de nata
4 hojas de gelatina

Para los pimientos confitados:
2 pimientos rojos hermosos
200 gr. de azúcar
100 ml. de agua
2 cucharada de vinagre
aceite de oliva virgen extra



Desalamos el bacalao durante 24 horas cambiándole el agua dos o tres veces.
En un cazo ponemos a hidratar la gelatina en hoja en agua fría.
En una sartén ponemos un poco de aceite de oliva virgen extra, un par de cucharadas. En ella empezamos a pochar los ajos picaditos y cuando empiece a coger calor le añadimos el bacalao escurrido, sofreímos  a fugo medio durante 5 minutos  no necesitamos más. Añadimos perejil picado,pimienta, la leche y la nata y dejamos varios minutos más. Escurrimos las hojas de gelatina y la añadimos a la sartén, movemos bien hasta su completa disolución. Apartamos del fuego y rectificamos de sal si fuera necesario ya que seguramente con el salado el bacalao será suficiente.
Lo pasamos todo por la batidora sin i portarnos que quede algun grumo que otro. 
Vertemos sobre el molde elegido ya sea individual o uno más grande. Metemos en la nevera varias horas para que cuaje. Nos aguanta varios días en la nevera y, además, también podemos congelarlo.

Para hacer la confitura de pimientos los lavamos bien, abrimos y desechamos las pepitas y picamos. Empezamos a pocharlos en una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva virgen extra, pasados 1 o 2 minutos añadimos el vinagre y el azucar, bajamos el fuego y los vamos cociendo durante unos 20 minutos, hasta que veamos que están  bien blanditos, no debe de quedarnos muy pasados o quemados, tienen que quedar confitados no caramelizados en exceso. Podemos añadir un poco de agua si se nos secan mucho. Con esta cantidad sobrará para la mousse de bacalao pero esta confitura está deliciosa en tostadas o con cualquier tipo de queso por ejemplo. Dura bastante tiempo en la nevera. También podéis usar la de bote que os enseñado antes o la que encontréis en el súper que están muy logradas.

Servimos la mousse acompañada de la confitura y unos palillos o rodajas de pan.
Ya me contareis si no apuntáis esta receta en vuestra libreta de recetas favoritas..


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domingo, 8 de marzo de 2020

CHANA MASALA DE GARBANZOS NEGROS MALAGUEÑOS



Tengo que reconocer que cuando mi amiga Natalia me regaló un buen puñado de garbanzos negros me sorprendí mucho, no los conocía en absoluto. Nunca los había visto ni conocido de su existencia. Pero mi asombro fue mayor cuando investigando sobre ellos descubrí que hasta hace algo más de 25 años eran muy comunes en Málaga (yo tengo 52).
Son un tipo de garbanzos típicos del sur peninsular, Marruecos y Las islas Canarias. Éstos en concreto son del pueblo malagueño de Alozaina. Se trata de un garbanzo más pequeño del habitual, más áspero pero con más contenido en fibra y con un índice glucémico más bajo. Necesita más tiempo de cocción, engorda un poco al cocinarse y su sabor es algo más intenso.

Foto de la página
El prado de la isla

La verdad es que no sabía muy bien que hacer con ellos y descubrí la receta hindú de Chana Masala y me decidí por ella porque tiene unos sabores que nos gustan mucho tanto a mi hija como a mí.
Así surgió esta "fusión" hindú-malagueña.
Mi marido me decía que tenía muy mala pinta y, es verdad, estéticamente es un plato un poco feo pero os aseguro que tiene mucho sabor y podéis serviros una buena ración como plato único o algo menos como acompañamiento de, por ejemplo, un filete de pescado.
¡Me encanta descubrir nuevos productos!
Disfrutad...


1/4 kg. garbanzos negros
1 cebolla
3 dientes de ajo
1 ctm. de jengibre fresco aproximadamente
1 bote de concentrado de tomate Mercadona
1 cucharada de garam masala (o un combinado de canela, clavo, nuez moscada, pimienta negra y cardamomo)
1 cucharadita de semillas de cilantro
1 cucharadita de cúrcuma
1 cucharadita de comino
1 cayena
2 cucharadas de cilantro o perrejil fresco
2 tazas de agua de la cocción de los garbanzos
aceite de oliva virgen extra
sal
pimienta
(receta de danzadefogones)


Remojamos durante 24 horas los garbanzos en agua.
Los ponemos a cocer en abundante agua durante unas horas hasta que estén tiernos (yo necesité algo más de tres horas), escurrimos reservando el agua de la cocción.
En una olla con aceite de oliva virgen extra comenzamos a pochar la cebolla y el jengibre muy picaditos, añadimos todas las especias y el concentrado de tomate, añadimos un vaso del caldo de cocción y dejamos que reduzca un poco.
Añadimos los garbanzos y completamos con algo más de agua de coción durante una media hora. Nos deben de quedar espesito.
Rectificamos de sal y servimos espolvoreado con cilantro o perejil picados. de un día para otro está mejor al concentrarse los sabores.

miércoles, 5 de febrero de 2020

TARTAR DE BACALAO Y MANGO



Algunas veces nos complicamos mucho la vida en la cocina, con elaboraciones muy largas y complicadas que, a veces, ni tan siquiera merecen la pena el resultado.  En otras ocasiones una simple receta nos da el éxito del día. Ésas son las que a mí me gustan, rápidas, fáciles, asequibles... aunque reconozco que en más de una ocasión me he complicado la vida.
Lo tartares, ya sean de carne, pescado, fruta o lo que se nos ocurra siempre son muy sencillos de elaborar y quedan deliciosos. Hasta las personas que siempre objetan no gustarle lo producto crudos, estoy completamente segura que si los probraran les encantaría.
Hoy os propongo un delicioso tartar de bacalao fresco acompañado con mango de La Axarquia con todo el Sabor a Málaga, una combinación espectacular a la que poco más se le añade.
Os aconsejo prepararlo con algo de antelación (mínimo media hora para mi gusto) para que cojan bien los sabores.
La mayoría de los tartares se sirven sin nada de líquido, personalmente a mi este en particular me gusta con un poco de su jugo, pero eso ya es cuestión de gustos.
Disfrutad....



Por persona:
1 taco de bacalao fresco (De 125 gr, aproximadamente)
1/2 mango maduro
1/2 lima (una entera si es pequeña)
1/4 de cebolla roja
aceite de oliva virgen extra
sal
pimienta
cebollino


El bacalao lo congelaremos al menos 24 horas para evitar el anisakis.
Una vez descongelado lo cortamos en pequeños cuadraditos y lo colocaremos en un bol.
Le añadimos la cebolla y el mango cortados de la misma forma, aliñamos con sal, pimienta y el zumo de la lima al gusto. En esta receta se suele usar la pimienta de Espelettep, de origen vasco francés mas aromática pero menos picante, pero podéis sustituirla por la de vuestra preferencia.
Mezclar bien y dejar reposar. Servir con el jugo que haya soltado o sin el, con un poco de cebollino y unas rebanadas de pan finitas fritas en sartén.
Éxito asegurado, os lo prometo.


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lunes, 27 de enero de 2020

CROQUETAS DE ALMEJAS AL AJILLO











Si sois de los que me seguís hace tiempo sabéis de mi afición por las croquetas. Me parecen uno de los platos mas volubles y versátiles  de la cocina, Creo que no hay ingrediente con el que no se puedan hacer unas buenas croquetas, dulces o saladas, cotidianas o con el producto más extraño que nos podamos imaginar, si le hacemos una buena bechamel y le añadimos la especia adcuada ya tendremos unos pequeños bocados de lujo.
Mis seguidores también saben que no me gusta desperdiciar nada en la cocina, por eso mi amor por las croquetas, así que no me lo pensé dos veces cuando el otro día me sobraron unas almejas.
En casa, sobre todo los fines de semana, nos gustan mucho tomar de aperitivo unas buenas almejas salteadas al ajillo. En mi pescaderia de confianza tenían unas buenísimas y compré un kilo. Pues ese día resulto que a mis dos hijos les salieron planes a última hora cuando ya estaba a punto de cocinarlas. Decidí hacerlas de todas formas y guardarles unas pocas. Al final ninguno de los dos aparecieron en todo el día para calentarlas ligeramente (que no se sequen) y que se las comieran.
¿Y ahora?. Pues yo no las tiro..
Se me ocurrió hacer croquetas con ellas, pequeñitas, de bocado, pero usando todo su juguito que es lo verdaderamente rico de esta receta. Y, dicho y hecho, ahí está Conchi haciendo croquetas de almejas al ajillo y, oye, riquísimas que están, para un buen aperitivo acompañado con un buen vino blanco o un rica cerveza.
Al día siguiente se me ocurrió bichear un poco por internet y resulta que aunque se me ocurrió a mi la idea, no sabía que ya se le había ocurrido a otras personas antes. Si es que como un día me dijo una compañera y amiga, Mari ángels Sanchez Serrano del blog Cocinar sin miedo, ya todo está inventado, hasta lo que crees que te has inventado tú.
Pues, lo dicho, que ÉSTA receta se me ocurrió a mí, que son un bocado riquísimo y que son muy fáciles, que no hay que tirar nada, hombre ya..
Disfrutad...


Para las almejas al ajillo:
almejas
ajos
aceite de oliva virgen extra
vino blanco
perejil

Para las croquetas:
las almejas sin sus conchas y con su caldo
harina
leche
sal
aceite de oliva virgen extra o mantequilla
huevo
pan rallado


En esta receta no pongo cantidades, yo la hice con las almejas que me sobraron, que serían aproximadamente la mitad, es decir, medio kilo.
En un bol amplio metemos las almejas, le añadimos un buen puñado de sal y cubrimos con agua. Las dejamos al menos 15 minutos sin removerlas para que ellas solas vayan soltando la tierra que puedan tener.
Picamos ajitos, una buena cantidad y perejil.
En una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra, empezamos a pochar los ajos picados, antes de que tomen color le añadimos las almejas sacándolas del agua con la mano o con una espumadera para que no se remueva el agua ya que en el fondo estará la tierra que hayan podido soltar. Añadimos un chorreoncito de vino blanco y el perejil picado. Dejamos hasta que las almejas se abran, aquí tengo que reconocer que algunas veces les pongo una tapadera y otras veces no, según me pille el día. Reservamos con su caldo hasta que se templen.
Separamos las conchas de la carne y reservamos.
Empezamos a elaborar la bechamel con un poco de mantequilla o aceite de oliva virgen extra en una sartén, cuando esté caliente le añadimos harina (dos cucharadas en mi caso) y dejamos que se tueste un poco para que pierda el sabor a crudo. Añadimos la carne de las almejas junto con todo los ingredientes que hemos usado al cocinarlas, ésto será lo que le dé realmente el sabor tan rico, mezclamos bien y vamos añadiendo leche hasta que tengamos una masa cremosa, pero no demasiado liquida. Probamos por si necesita un poco de sal.
Reservamos todo el conjunto en la nevera varias horas para que coja cuerpo. Formamos pequeñas bolitas con la masa y la pasamos por harina, huevo y pan rallado. Freímos en abundante aceite y disfrutamos de otro de los millones de sabores de las croquetas. En la segunda foto veréis lo cremositas que son. ¡De vicio!



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domingo, 8 de diciembre de 2019

AJOBACALAO, AJOPORRO O AJOCOLORAO




Del 2 al 8 de diciembre se ha celebrado la III Fiesta POP de Marbella, donde se dan cita los protagonistas de la Alta Cocina de Andalucía para darnos a conocer las novedades de los mejores aceites de oliva virgen extra de la, mano de grandes cocineros, sumillers, jefes de sala, directores de restaurantes y hoteles, periodistas gastronómicos, bloggers y un sinfín de buenos profesionales,
Este año he tenido el honor de ser una de las invitadas a esta reunión que se ha ceebtado en el Hotel Don Carlos  resort & spa ***** Marbella, pero por motivos personales en el último momento he tenido que declinar la invitación.






La invitación me llegó gracias a mi compañera Toñi Sanchez de Mi cocina Carmen Rosa, de la mano de Jose Antonio Martínez que a pesar de tener que rechazarla , tuvo la gentileza de enviarme a casa dos botellas de aceite de oliva virgen extra 100 Caños.  Un oro líquido malagueño de la localidad de Villanueva del Trabuco. Se trata de un aceite delicado, con aromas frorales, ligeramente amargo y picante.
Enseguida supe cual iba a ser la primera receta que cocinaría con ella y que, precisamente, mi hija llevaba unos días reclamándome: el tradicional y malagueño Ajobacalao.
Ajobacalao, ajoporro o ajocolorao, un plato muy típico en mi tierra y sobre todo en la zona de Vélez-Málaga, donde hace unos meses tuve el honor de aprender a elaborarlo con la maestra de las maestras de esta receta: Carmelina Doncel, junto con otras compañeras blogeras.





Se trata, sobre todo, de un plato típico de Semana Santa, muy del pueblo y de las tradiciones de esas fechas. Un plato muy humilde con muy pocos ingredientes y un sabor espectacular. Se sirve tal cual o con unas aceitunas partidas por encima y huevo duro picado, untándolo en pan o usando el mismo trozo de pan a modo de "cuchara".
Nos aguantará al menos una semana o incluso algo más en la nevera, os dejo los ingredientes para un buen tupper de tamaño medio aunque siempre que se elabora se hace bastante cantidad para regalar a amigos o familiares.
Ya solo me queda desearos unas muy, muy, muy felices fiestas a todos y volver a veros muy pronto por aquí.
Disfrutad....


300 gr. de bacalao salado desmigado
200 gr. aproximadamente de pan cateto
4 dientes de ajo (aquí, al gusto)
zumo de medio limón
agua
1 cucharada de pimentón dulce
2 guindilla
aceite de oliva virgen extra de calidad


Comenzamos desalando el bacalao 1 día antes en agua cambiándola varias veces. Seguimos cociendo unos 5 minutos nuestro bacalao desmigado  en agua con una guindilla, si hemos comprado en bacalao en un trozo debemos de limpiarlo bien una vez cocido asegurándonos que no queda ninguna espina. Sacamos el pescado escurriéndolo bien y guardando el agua de cocción.
En un bol amplio para poder trabajas bien, echamos el pan desmenuzándolo bien con las manos, hacemos un hueco o volcán en el centro, ponemos en el el pimentón y echamos un cucharon de agua templada de haber cocido el bacalao por encima, lo tapamos con el mismo pan y cubrimos con un paño unos minutos para que el pimentón se cueza.
Mientas tanto en un mortero o vaso de batidora  echamos los ajos, el zumo de limón, la otra guindilla y un poco de caldo y majamos o batimos bien. Reservamos.
Empezamos a trabajar bien la masa de pan con pimentón con una cuchara de madera y movimientos envolventes y enérgicos siempre en la misma dirección. Vamos incorporando agua mientras movemos durante un buen rato, nos debe de quedar una masa uniforme y sin grumos.
A continuación le añadimos la mezcla que hemos batido, integramos bien y mojamos con un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra, utilizaremos más o menos 3/4 de vaso de aceite en total.
Seguimos batiendo muy bien para formar bien la masa, añadimos el bacalao muy desmenuzado, seguimos moviendo y añadiendo el resto del aceite,
El resultado final debe ser como en la foto, una masa bien compacta pero "untuosa" por el aceite. Cubrimos con un paño un buen rato antes de estar lista para servir.
Al destaparla podemos notar que ha "sudado" un poco de aceite, es normal.
Servir tal cual o con un poco de pimentón por encima, unas aceitunas verdes o negras o huevos cocidos.
Guardar en la nevera.




domingo, 20 de octubre de 2019

TORTIPIZZA



Cuando tenemos hijos nos vemos obligados a echarle imaginación a la cocina, ya sea porque comen poco, no les gusta la verdura o mil cosas más. Desde que mis niños son pequeños siempre he procurado que toda su alimentación sea casera, jamás han tomado potitos de farmacia o supermercado. Si hemos tenido que salir, llevaba mi tartera con su comida calentita. Al ir creciendo no comían muy bien el pescado, pues se lo hacía albóndigas o croquetas, y como esas un sin fin de cosas..
Seguro que a la mayoría nos ha pasado eso porque desgraciadamente es muy difícil encontrar un niño que no le ponga pegas a nada, por eso llegamos a inventarnos recetas que la mayoría de las veces nos solucionan la vida.
En una ocasión tenía al niño un poco pachucho y llevaba unos días comiendo bastante mal. Le encantaban las pizzas (caseras por supuesto), y como yo quería que se alimentara bien para que se recuperase pronto, decidí unir dos de sus platos preferidos, tortilla y pizza. Resulta que últimamente bicheando por las redes descubrí que no es un invento exclusivamente mío, porque como me dijo una vez mi compi Mari Ángeles Serrrano del blog Cocinar sin miedo, ya todo está inventado...
Pues bien, preparo una tortilla y encima le coloco las cositas de la pizza y, oye, un triunfo del que todavía hago uso muy a menudo.
La receta es muy fácil y, además, podemos cambiar los ingredientes a nuestro gusto. Colocamos encima de la tortilla lo mismo que le pondríamos a una pizza, simplemente, así que las posibilidades spon infinitas. Esta receta también os sirve si os ha sobrado tortillas de una reunión, fiesta o cumpleaños. Os pongo la receta de la más básica, de ahí ya os sale la idea. Lo que le viene muy bien a esta receta es que la toritilla sea finita y hacerla un popco menos de los normal porque despues va al horno. Pero si ya la tenéis preparada y es gordita o más hecha, simplemente no os cortéis a la hora de añadirle tomate y queso.
Las cantidades son orientativas, simplemente para que cojáis la idea.
Disfrutad...


Para la tortipizza básica:
Para la tortilla:
3 huevos
300 gr. patatas
sal
aceite de oliva virgen extra

Para la pizza:
salsa de tomate
queso en lonchas (tranchetes, mozarella...)
bacon tiras
orégano
queso rallado


Cortamos las patatas a cuadrados o lonchas y freímos en abundante aceite hasta que estén blanditas, retiramos, escurrimos y reservamos.
Batimos bien los huevos con sal y mezclamos con las patatas. Cuajamos en una sartén por ambos lados sin que cuaje demasiado.
Colocamos en una bandeja de horno con papel sulfurizado.
Encima de la tortilla extendemos una generosa capa de tomate frito, encima queso en lonchas, seguidamente bacon sofrito antes levemente, abundante orégano y queso rallado al gusto.
Metemos al horno recalentado a 180º hasta que el queso se haya fundido.

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300 gr.

domingo, 13 de octubre de 2019

ZAALUK (ENSALADA DE BERENJENAS MARROQUÍ)



En Andalucía y en otras partes de España tenemos muchas reminiscencias de nuestro pasado árabe, una época que nos ha dejado maravillosos monumentos y hasta ciudades enteras, obras de arte, palabras que todavía seguimos usando o de las que ha derivado muchas otras, música y, sobre todo, muchos sabores y olores de sus maravillosos platos.
La gastronomía árabe, de cualquiera de sus países es una de las más sabrosas del planeta. Llena de profundos olores, vivos colores e intensos sabores. Gracias a ellos tenemos muchos productos y especias que son base de nuestra gastronomía como albaricoques,  arroz, almendras, muchos de los cítricos y las especias, necesitaría una entrada completa para no quedarme corta.
Otro de sus productos estrellas fue la berenjena, que se usa en multitud de elaboraciones, es un producto muy versátil, eso sí,  siempre cocinado sino es tóxico. Lo disfrutamos tanto en ensaladas como en patés (el maravillosos Baba ganoush), fritos con miel de caña espectacular, en lasaña, tartas saladas, guisos y muchísimas más.
Hoy os traigo esta ensalada, espectacular, colorida, sabrosa, olorosa y muy, muy fácil. Se toma tanto en templado como en frío. Yo hice cantidad y primero la saboreé templada y al día siguiente me comí lo que me había sobrado en frío y realmente, no sé cual me gustó más.
Es muy fácil de hacer, si preparáis cantidad, os dura varios días sin problemas.
Se sirve sola con un poco de pan de pita, tortitas o piquitos de pan, con un huevo frito encima o como acompañamiento de carnes ,pescados, arroces o pasta. Será un básico en vuestras cocinas.
La receta la preparé con berenjenas de la Axarquía de las que siempre me trae mi amiga Vivi y los tomates son unas maravillosas piezas de Coin que no me pude resistir a comprar, me llamaban desde el mostrador. La receta es muy marroquí, pero los productos son muy, muy Sabor a Málaga.
Disfrutad...



Un par de  berenjenas hermosas
2 tomates grandes
2 dientes de ajo
Zumo de medio limón
Aceite de oliva virgen extra
sal
pimienta
comino molido
pimentón dulce
perejil o cilantro
aceitunas negras

Lavamos bien las berenjenas y las cortamos en cubitos no demasiado pequeños y cocemos en agua hirviendo salada unos 7 u 8 minutos. Escurrimos y reservamos.
Picamos los ajos y ponemos a pochar en una sartén al fuego con un poco de aceite de oliva virgen extra. Antes de que tomen color añadimos los tomates lavados y picados del mismo tamaño aproximadamente de las berenjenas. Pochamos a fuego medio, añadimos sal, pimienta, 1 cucharadita de comino en polvo, 1 cucharadita de pimentón dulce y el zumo de medio limón. Aquí jugar con las especias según vuestro gusto. Al cabo de unos 8 /10 minutos añadimos las berenjenas y terminamos de hacer unos 5/10 minutos más hasta que todo esté en su punto. Rectificamos de especias y reservamos hasta que se temple o enfríe.
Servimos con perejil o cilantro picado, aceitunas negras en rodajas y un hilo de aceite de oliva virgen extra en crudo.
Deliciosa,,,


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