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jueves, 21 de septiembre de 2017

ALBÓNDIGAS DE PESCADO EN SALSA




¿Cómo lleváis el principio de la nueva estación? Málaga sigue teniendo un clima maravilloso, el mar tiene una temperatura estupenda y sus playas siguen estando llenas, pero ya se nota, afortunadamente, ese aire fresquito por las mañanas y las noches no son tan agobiantes.
Me encanta el otoño y el invierno (¿invierno malagueño?) que tenemos en mi ciudad, nada de frío pero unas tardes maravillosas para pasear y disfrutar del paisaje. La verdad es que estos últimos años Málaga ha cambiado mucho, se ha vuelto más cosmopolita y abierta que antes, pero sin perder su esencia, sus gentes, todo lo bueno que tiene. La ciudad se ha remodelado dando paso a una ciudad mucho más abierta si cabe a los forasteros, el puerto se ha convertido en un punto de reunión abierto a la ciudad.



Nos hemos convertido en una de las ciudades con más museos, la feria cada año atrae a más público, todo unido a lo que siempre hemos tenido, costa, montaña, paisajes mediterráneos, tropicales..
Gastronómicamente también se ha convertido la ciudad en un icono en toda España y, por la cantidad de extranjeros que nos visitan, en todo el mundo, la gastronomía popular malagueña es de las mejores y las nuevas tendencias y cocineros de prestigio la ponen en alza día a día.
Perro aunque de vez en cuando "intente" (con más o menos éxito) recetas innovadoras, siempre me quedaré con las tradicionales..
Como estas albóndigas de pescados que hoy os traigo, ideales por muchos motivos. Para los niuños que no les guste el pescado, para aprovechar  sobras de otras preparaciones, para "hoy está este pescado muy barato en el mercado". Os doy mi sugerencia, pero usar lo que mejor tengáis a mano, pescado blanco o azul, fresco, congelado o sobras,
Lo importante es..
Disfrutad...


(Ésta es la receta de la foto)
2 lomos de pescada congelada
1 hoja de laurel
1 zanahoria
1/4 cebolla
2/3 dientes de ajo
1 rebanada de pan
perejil
aceite de oliva virgen extra
harina
huevos
pan rallado
sal
pimienta
agua

Para la salsa:
1 cebolla
1 pimiento hermoso o 2 pequeños
2 tomates
2/3 dientes de ajo
un chorreón de vino blanco
sal
pimienta
perejil
rodajas de pan



Llevamos a ebullición una olla con agua, laurel, sal, zanahoria y un poco de cebolla, añadimos el pescado y sólo lo dejamos 1 minuto. Esto dependerá del pescado que hayamos elegido, el mío al ser congelado (previamente lo he descongelado), es suficiente con ese minuto. Si optáis por uno fresco o muy grueso lo dejais un poco más pero sólo lo suficiente para que se cueza un poquito ya que después se terminarñá de hacer y no queremos que nos quede pasado y seco.
Dejamos enfriar y desmenuzamos con las propias manos.
Lo ponemos en un bol y añadimos una rebanada de pan previamente remojada en leche, ajo y perejil picado, sal, pimienta y un huevo. Mezclamos bien y vamos incorporando un poco de pan rallado hasta que tenga una buena textura para poder hacer las albóndigas.
Con las manos húmedas tomamos porciones de la masa y hacemos albóndigas, pasamos por harina, pan rallado y huevo y freímos ligeramente en una sartén con aceite. Reservamos.
Preparamos las salsa en una sartén con aceite de oliva virgen extra en la que empezamos a pochar la cebolla picadita y el pimiento, a continuación añadimos los ajos, seguidamente el tomate y dejamos pochar. Salpimentamos. Añadimos unas rodajas de pan tostado y un chorreón de vino blanco. Dejamos unos minutos que se evapore el alcohol y pasamos por la batidora para tener una salsa.
En una cacerola vertemos la salsa y las albóndigas, añadimos perejil picado y dejamos unos minutos, 4/5, no más porque el pescado necesita poca coción.
Servimos con un hilo de aceite de oliva virgen extra, solas, acompañadas de arroz, patatas, ensalada...




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domingo, 10 de septiembre de 2017

CALABACINES REDONDOS RELLENOS






Ya empieza el "nuevo año",porque no nos engañemos el año no empieza en Enero, empieza en Septiembre, cuando comienza el nuevo curso escolar, volvemos (los más afortunados) de unas largas y merecidas vacaciones, comenzamos, que no acabamos, el gimnasio, la dieta y los coleccionables del kiosco..
Así que vamos a ponernos manos a la obra, cogemos el toro por los cuernos, respiramos hondo, nos alimentamos bien y para eso ..vamos a cocinar!!
Hoy os traigo una receta superfácil  para cenar en familia, ideal para los niños ya que podemos aprovechar e introducirles toa la verdura que queramos, incluso cambiar la carne por el pescado si no les gusta mucho. La receta es totalmente variable al gusto, incluso con las especias que le vayamos a añadir. Todo depende de vuestro gusto y de los ingredientes que tengamos en casa, acompañadla con una ensalada variada y será una comida muy completa.
Os dejo como los he preparado esta vez, si sólo tomáis el concepto y cambiáis los ingrediente, me encantará que me lo contéis...
Disfrutad..


4 calabacines redondos
1 cebolla
2 pimientos verdes
2 tomates
3/4 dientes de ajo
1 pechuga de pollo hermosa
1 chorreón de vino blanco 
sal 
pimienta
especias al gusto
queso rallado
 aceite de oliva virgen extra


Lavamos y secamos bien los calabacines. Cortamos una "tapadera" y con mucho cuidado y una cucharilla o un sacabolas pequeño lo vaciamos reservando su interior.
Los salamos y colocamos en una bandeja y metemos al horno precalentado a 180º unos 10 minutos. Este paso no es necesario, podeis usar directamente los calabacines sin hornear, pero al hacerlo e propio interior le da una textura y sabor más delicado al relleno.
Mientras tanto vmos preparando el relleno. Empezamos pochando la cebolla cortada menuda en una sartén con aceite de oliva virgen extra. Cuando coja color le añadimos los pimientos cortaditos, a continuación los ajos y los tomates pelados y cortados también a  pequeños trocitos. Salamos.
Pochamos muy bien la verdura y le añadimos el pollo cortado a tiras finas y el interior de los calabacines troceado. Cuando esté too bien sofrito añadimos un chorreón de vino blanco, sal, pimienta y las especias que más nos guste, orégano, tomillo, pimentón... a nuestro gusto, yo le puse un poco de Ras Al Hanut que me encanta el saborcito que dá a los sofritos.
Esperamos a que se seque todo el vino y el conjunto esté pochadito. 
En este paso si comen niños o personas inapetentes aprovechad y meted una buena cantidad del queso que tengáis por casa o incluso unos huevos batidos.
Rellenar los calabacines, espolvorear con abundante queso rallado y un poco de pimienta y meter al horno unos minutos hasta que esté gratinado.
Servir con una buena ensalada y ya habéis solucionado una comida!!
Esta receta sirvee para aprovechar restos de otras comidas, de arroz. cus-cus, garbanzos.... imaginación al poder!!



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domingo, 2 de julio de 2017

HOJALDRE DE SARDINAS Y CEREZAS CON HIERBABUENA



Nos encontramos en plena temporada de sardinas, uno de los pescados más sabrosos y sanos de nuestras costas. ¿Hay alguien por ahí que aún no haya probado el espeto de sardinas?. Si alguno habéis contestado que sí, y os gusta comer, es algo totalmente imperdonable. ¿Y dónde mejor que en la cuna dónde se creó esta maravilla?
El barrio de El Palo. mi barrio, es el barrio marinero por excelencia de Málaga, Fundado por marineros que levantaban con sus propias manos una pequeña habitación junto a la orilla de la playa a la que iban añadiendo habitaciones según el número de hijos que iban teniendo.
En este barrio se dice que nació esta "receta" de sardinas, aprovechando los cañaverales que había en la zona para hacer unos "palos" con los que ensartaban las sardinas y asaban en una fogata junto a la orilla. Sin ningún tipo de aliño, solo con el sabor del mar, el sol y el fuego...
También se cree que aquí apareció uno de los primeros chiringuitos de playa, el "Gran Parada" fundado por "El tío Migué" que luego se convertiría en el espetero más famoso de la región y al que le debe mucho la fama nacional. e incluso mundial. del restaurante Casa Pedro.
Precisamente en este restaurante y con el espeto de sardina ocurrió una anecdota muy comentada con el rey Alfonso XII, en 1985, que acudió a disfrutar de la fama de estos espetos y. cuando se lo sirvieron, ni corto ni perezoso cogió cuchillo y tenedor. El gran tío Migué al ver semejante aberración, se acercó a él saltándose todos los protocolos y sin ningún tipo de reparo le dijo:
"Asín no, asín no majestad, con los deos majestad, con los deos..."




Pues después de este repaso por la historia del espeto y de mi barrio, volveros a recomendar que os paséis por alguno de los chiringuitos de la bella Málaga y lo disfrutéis, porque nunca, nunca conseguiréis este sabor en vuestra casa, así que, os traigo otra receta de sardinas...
Una sencillísima coca que además aprovecha otro producto de temporada como son las cerezas, cuyo contraste de dulce con salado de las sardinas resulta una bomba de sabor en la boca.
Disfrutad....

 1 lámina de hojaldre
1/2 kilo de sardinas medianas o pequeñas
1/4 de cerezas
1/2 tomate hermosos
sal
hierbabuena
aceite de oliva virgen extra
huevo batido
reducción de vinagre de nuestra elección, yo usé tipo Pedro Ximenez



Limpiamos bien las sardinas quitándoles la cabeza,abriéndolas por la mitad y sacándole la espina, nos debe de quedar los lomos bien limpios. Reservamos.
Extendemos la masa con un rodillo hasta conseguir el tamaño deseado y que nos quede fina pero no en demasía. Según la masa que compréis tendréis para una o varias cocas, si elaboráis una grande o varias pequeñas. Las mías fueron de unos 21x12. También queda estupenda de forma redonda, ya a vuestra elección, yo la preparé rectangular como la receta que ví de Gastronosfera.
Hacemos unos dobleces en los bordes de la masa que nos sirva de "dobladillo", los pintamos con huevo batido y el resto lo pinchamos con un tenedor para que no suba.





Cortamos los tomates en rodajas  finas y salamos, los colocamos en la base del hojaldre, y espolvoreamos con un poco de hierbabuena picada.
Colocamos varios lomos de sardina sobre el tomate, partimos las cerezas por la mitad, deshuesamos y colocamos en el hojaldre, salamos, rociamos con un poco de aceite de oliva virgen extra y unas hojas de hierbabuena.


Metemos al horno precalentado a 180º hasta que los bordes del hojaldre estén doraditos y el resto de los ingredientoes cocinados.
Al sacarlo rociamos con unas gotas de aceite de oliva virgen extra y un chorreón del vinagre que más nos guste.
Caliente riquísima, fría... espectacular!!


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domingo, 18 de junio de 2017

GAZPACHO DE REMOLACHA




¡He vuelto! Y os amenazo que después de estos meses un poco complicados he decidido dar mucha guerra y recuperar el tiempo perdido en todos los ámbitos de mi vida, así que.. preparaosssss!!!
Ya estamos en el ecuador del año (aunque no lo creáis pronto es Navidad),vamos a coger el verano con ambas manos, con el corazón y con toda la alegría que seamos capaces de dar.
Recuerdo mi niñez, en estos días se acababa el curso, para mi pesar, porque era la típica niña a la que le encantaba ir a clase y tener la nariz metida en los libros. Pero llegaban las vacaciones, solía irme a casa de mi hermana mayor que vivía al lado de la playa en el barrio marinero por excelencia de Málaga, El Palo, y me pasaba los días disfrutando con mis sobrinos, sin las tribulaciones de los mayores y sin pensar ni en el calor.
Apuesto lo que queráis a que ninguno de vosotros recordáis haber pensado en el calor que hacía cuando erais pequeños... ¡sólo disfrutábamos!
Pues nuestra obligación es que disfruten los que son pequeños ahora en casa, y que no pasen calor, que vivan el verano a tope, pero que estén muy bien alimentados.
El mejor manjar de esta época para esto es el gazpacho, pero a muchos de los niños no les gusta por su sabor intenso y por el ajo que lleva. Tiene el sabor del gazpacho pero con una suavidad deliciosa que le da la remolacha y la ausencia de ajo. Hoy os traigo un gazpacho o sopa fría que a los niños les encantará y a nosotros nos dará la tranquilidad de que los estamos hidratando y a la vez, alimentándolos.
Una receta muy sencilla, económica y tremendamente fácil,
Feliz comienzo de verano y encantada de estar de nuevo entre vosotros.
Disfrutad...


1 kg. de tomates maduros
1 pieza de remolacha cocida
1 trozo de pan duro (aproximadamente unos 50 gr.)
1 pimiento verde pequeño o medio grande
1/4 de cebolla (opcional, sólo si tenéis costumbre de ponérselo al gazpacho tradicional)
1 buen chorreón de aceite de oliva virgen extra
sal
limón o vinagre al gusto
agua

Como todos los platos tradicionales y maravillosos de nuestra gastronomía no tiene ninguna complicación su elaboración. Simplemente lavamos bien la verdura,exepto la remolacha, la troceamos e introducimos en el vaso de la batidora con un poco de agua (1/4 de vaso para empezar) y el resto de los ingredientes.
Batimos perfectamente para que nos quede bien fino y rectificamos de sal y de agua hasta conseguir el punto deseado y guardamos en la nevera hasta el momento de servir, Si deseamos que nos quede bien fino pasamos por el chino.  Podemos acompañar con un poco de queso fresco, picatostes, jamón curado, al gusto.
Si usamos la thermomix, (velocidad progresiva 5/10, 1.30 minutos) incorporamos el aceite en el último momento y no necesitamos colar.


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miércoles, 12 de abril de 2017

PASTELITOS DE CALABACINES




A menudo cometemos el error de preparar elaboraciones complicadas porque pensamos que el resultado va a ser mejor, más delicioso, más espectacular a la vista y, en definitiva, nos hará quedar mejor ante nuestros comensales.
Estamos muy equivocados, en absoluto tiene que ser así, en la mayoría de las ocasiones es todo lo contrario. Menos es más y no sólo en moda o decoración, también en cocina.
Hoy os traigo un primer plato (acompañado con una ensalada) o un segundo plato (como guarnición de unos filetes de carne o pescado por ejemplo), que os encantará.
Muy en el lema de Mis Comiditas, fácil, barato y, naturalmente, muy rico. Que estamos en plenas vacaciones de Semana Santa y tenemos que descansar en la cocina para dedicar el tiempo a disfrutar de estos días.
He usado calabacines pero podéis utilizar la verdura que más os guste y en vez de cocerla en leche, hacerlo en caldo o pocharlas un poco en la sartén antes de incorporarlas al resto de ingredientes.
Felices vacaciones!!
Disfrutad...


3-4 calabacines
5 huevos
1 vaso de leche
1 brick de nata para cocinar
1 sobre de queso rallado de nuestra elección
sal
pimienta

Pelar y trocear los calabacines. Cocer unos 10 minutos en leche ligeramente salada.
Reservar.
En un bol batir los huevos junto a la nata, el queso, sal y pimienta.
Escurrir un poco los calabacines, como la mitad del líquido y batir. Cuando haya perdido calor unirlo a la mezcla anterior y verter en moldes aptos para el horno.
Meter los moldes al horno precalentado a 180º unos 20 minutos o hasta que veamos que está suficientemente cuajados. Podemos comprobarlo pinchando con un palillo.
Servir  caliente.



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sábado, 25 de marzo de 2017

PASTA CORTA AL QUESO








No hay nada mejor que la pasta para solucionarnos una comida, sobre todo si hay niños en casa. Es barata, fácil de elaborar y tenemos miles de ideas para cocinarla, fría o caliente.
Suelo elaborarla dos veces a la semana, casi siempre una de ellas en en ensalada, con maíz, atún, lechuga, cebolla, aceitunas... La segunda ya la preparo según me apetezca o según me pidan los niños.
Una receta muy parecida a esta la encontré en Instagram y me gustó mucho, sobre todo porque al llevar tanto queso y algo de verdura considero que es un plato muy nutritivo para todos, resulta delicioso y muy fácil de elaborar.  Podéis cambiar el tipo de queso a vuestro gusto, quitar o poner distintas verduras y usar la pasta que tengáis en casa. Eso sí, que sea pasta corta para que os quede mejor.
Os aseguro que os la pedirán más veces...
Disfrutad...


400 gr. de pasta corta (conchitas, tiburones...)
1 cebolla
1 tomate
1 pimiento
1 o 2 latas de atún en aceite de oliva (yo aprovecho y le pongo 2)
aceite de oliva virgen extra
1 tarrina de queso crema tipo Philadelphia
1 sobre de queso rallado (cheddar, parmesano, mozzarella, varios quesos...)
sal
pimienta
tomillo


Sofreímos en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra la cebolla, tomate y pimiento cortados en cuadraditos pequeños añadiéndole un poco de sal.. Cuando estén pochados le añadimos las latas de atún con su aceite y mezclamos bien.
Mientras tanto vamos cociendo la pasta en abundante agua salada.
Escurrimos la pasta y la echamos en un bol amplio sin enfriarla. Le añadimos la tarrina de queso y mezclamos muy bien, enseguida se derretirá y ligará con la pasta al estar caliente. Añadimos también la mitad del sobre de queso que hemos elegido, sal, pimienta y tomillo al gusto. Mezclamos muy bien.
En la fuente que vayamos a usar para el horno vertemos la mitad de la pasta, cubrimos con el sofrito y añadimos el resto de la pasta.
Acabamos cubriendo con el resto del queso rallado y metemos al horno precalentado a 180º hasta que la superficie se nos haya dorado un poco.
Repetiréis!!!




lunes, 6 de marzo de 2017

MERMELADA DE CERVEZA VICTORIA MALAGUEÑA



Cada país, cada ciudad, incluso cada pueblo tiene unos productos y unos platos que los caracterizan.
Al decir Málaga, decimos espetos de sardinas, boquerones, locascaldito de pintarroja, gazpachuelo, salchichón de Málaga y, entre otra muchas cosas, cerveza Victoria (malagueña y exquisita como decía su eslogan publicitario). Una cerveza creada el 8 de septiembre (día de la patrona de la ciudad) de 1828, hace más de 188 años,
Por una serie de circunstancias durante unos años dejó de fabricarse en la ciudad, aunque la marca nunca desapareció, y por suerte este año volvemos a inaugurar una fábrica en nuestra tierra.
Recuerdo cuando a mi suegro le repartían las cajas de cerveza en su propia casa, volviendo la siguiente semana para recoger los cascos vacíos y reemplazarlos por unos nuevos botellines. Sentado en el brazo del sofá con su camiseta interior blanca, muy al estilo  Paul Newman, viendo la tele y tomándose su cervecita bien fresquita antes de almorzar acompañándola con una ensalada de pimientos asados.
Hoy os propongo una mermelada muy especial, elaborada con una base de cerveza, hacedla con la que más os guste, pero yo tenía que elaborarla con Cerveza Victoria, como no podía ser de otro modo.
Es una mermelada muy consistente, por su contenido en especias y larga elaboración por lo que hay que consumirla con moderación, simplemente "mojando" con ella un trocito de pan, tosta o craker y acompañándola por ejemplo con un foie y un trozo de queso, juntos o separados. Eso ya os lo dejo a vuestro gusto, como la elección del tipo de cerveza, aunque los malagueños nos decantaremos por Cervezas Victoria, malagueña y exquisita y con mucho Sabor a Málaga.
Disfrutad.....



1.5 de cerveza (Victoria en mi caso, elegid la marca y clase que más os guste)
350 gr. de azúcar
1 naranja
1 canela en rama
2 vainas de vainilla
1 cucharadita de clavos de olor
3 estrellas de anís estrellado
1 manzana verde

 Quitamos la piel a la naranja y sacamos su zumo. Pelamos la manzana, decorazonamos y cortamos a trozos. Toda esta fruta (incluida piel y corazón), la ponemos  en una olla  junto a la cerveza, azúcar, clavos, vainilla (abiertas), anís y canela.
Llevamos al fuego hasta que empiece a hervir y en ese momento lo dejamos medio-bajo durante unos 20 minutos. Retiramos, enfriamos y guardamos en la nevera unas  12 horas o hasta el día siguiente.
Volvemos a poner al fuego y al volver a hervir bajamos de nuevo a medio-bajo y dejamos 1 hora.
Colamos sobre una olla con un colador y retiramos todas las especias, quedándonos solo con la manzana (incluido piel y corazón). Pasamos por la batidora y volvemos a incorporarlo al caldo colado.
Volvemos a poner al fuego al mínimo y dejamos hasta que se nos reduzca quedándose como las mermeladas, al menos casi una hora más.
Enfriamos y guardamos en botes en la nevera.
Como os he comentado antes es una mermelada muy potente, por lo que hay que usarla en pequeñas cantidades, personalmente me encanta con foie y queso pero usad vuestra imaginación....


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