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domingo, 31 de enero de 2021

TARTA CEBRA TRES CHOCOLATES

 






Como os contaba en mi última entrada del blog (Espaguetis Daviz Muñoz), en Instagram sigo a muchos chef, cocineros, aficionados, influencers da la cocina... Pues hoy os presento a otras de mis favoritas, Silvia, o @megasilvita como la podéis encontrar en Instagram, una andaluza muy, pero que muy resalá que hace unos videos muy divertidos y unas recetas de postres que están pá morirse como dice ella. Su blog es Mega Silvita, no os lo perdáis, tiene unas recetas maravillosas, eso sí, sólo de verlas vais a engordar, pero como esta andaluza es tan requetesalá, si la seguís en Instagram también os enseña a poneros en forma, así que imperdonable si no le hacéis una visita.
Pues hoy la receta que os traigo de Silvia es la tarta de tres chocolates que hemos hecho toda la vida pero en vez de con cuajada, con queso crema, y en vez de a capas, pues..modo cebra. 
Pensaba que era más difícil conseguir ese modo, pero es superfácil, y el cambio de la cuajada por el queso es todo un acierto. En su receta, la Mega pone 10 hojas de gelatina pero yo la próxima vez que la prepare le pondré un par de ellas menos porque me parece que queda demasiado compacta. 
De cualquier forma es rica, fácil y preciosa, asi que teneis que hacerla sí o sí.
A mi esta vez no sé que me pasó que no pondría bien las cantidades de galletas y mantequilla porque la base no me quedó como siempre, pero, bueno, eso nos pasa a todos, así que no pasa nada.
¡No se os olvide echar un vistazo a MegaSilvita, que paso lista!
Perdonad por las fotos tan malas, pero las hice de noche porque los niños ya no aguantaban más sin hincarles los dientes.
Disfrutad....
 


Para la base:
200 gr. de galletas María
75 g. mantequilla 
Para el cheesecake:
180 gr. chocolate blancco
170 gr. chocolate con leche
175 gr. chocolate negro
10 hojas de gelatina neutra
450 gr. de queso crema
750 gr. de nata para montar


Mezclar las galletas trituradas con la mantequilla fundida y ponerlas en el fondo de un  molde desmontable (el mío de 23 centímetros), guardamos en la nevera mientras seguimos con la receta.  
Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría.
En una cacerola poner el queso y la nata a calentar y mezclamos muy bien. Añadimos las hojas de gelatina escurridas e incorporamos todo muy bien, si es necesario usar la batidora.
Repartir esta mezcla en tres cacharros en la misma proporción.
En cada uno de ellos echar los diferentes chocolates, derretirlos y mezclarlos bien.
Sacamos el molde de la nevera y vamos poniendo en el centro dos cucharadas de cada uno de los chocolates, siempre en el mismo orden. Por ejemplo: blanco, con leche, negro, blanco, con leche, negro... hasta que terminemos con toda la mezcla.
En este punto yo lo dejé unos minutos y luego con la punta del cuchillo le hice unas rallas para conseguir el efecto que veis en las fotos.
Guardar en la nevera varias horras antes de desmoldar y servir.



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ESPAGUETIS DAVIZ MUÑOZ DE ALMEJAS, COCO, LIMA Y CAFÉ






Tengo que reconocer que últimamente la red que más me gusta seguir y usar es Instagram, me parece muy rápida, directa y muy accesible a los contenidos que más nos gusten, aunque un poco pesada con la publicidad, hay que reconocerlo.
En ella sigo (y me siguen) muchas páginas y personas tanto anónimas como conocidas. De ellas sogo desde hace un tiempo a varios chef célebres, como Chicote, Daviz Muñoz y muchos de los de mi ciudad.
Durante la pandemia muchos de ellos han cocinado desde sus casas sus recetas, me ha parecido una idea genial y varias he cocinado en casa para sentirme yo también un poco chef (ja,ja). Una de esas recetas es la que hoy os traigo, unos deliciosos espaguetis con almejas, coco, lima y café del madrileño Daviz Muñoz.
Hace unos años estuve con mi hija en Madrid para un concierto de One Direccion y paseando por las calles me encontré con un festival gastronómico en el que precisamente aparecía Daviz. Todavía no era tan archiconocido como ahora, ni tenía sus tres estrellas Michelín, pero ya apuntaba como un cocinero que llegaría muy lejos. Me llamó la atención lo joven que era, con ese look tan rompedor y un cuerpo tan menudo. Tuve la inmensa suerte de probar una de sus tapas y como digo muchas veces, hay bocados que te producen un orgasmo gustativo. Cuando vemos en televisión que para un "pedacito" de comida en un plato inmenso lleva tantas elaboraciones y tanto trabajo nos parece algo exagerado. Pero al llevarnos ese pedacito de manjar a la boca es toda una experiencia inigualable.
Este plato no produce ese orgasmos gustativo (igual el autentico de Daviz si), pero está delicioso. Es un poco laborioso de hacer pero merece la pena.
Espero sinceramente que sintáis los sabores de la comida tanto como yo.
Disfrutad....



200 gr. de espaguetis
6 cebollitas francesas o chalotas
4 dientes de ajo
1 cucharadita de sofrito de tomate
almejas
1/2 vaso de vino blanco
1/2 vaso de vino manzanilla
1 lata de leche de coco
1 vaso de caldo de pescado
Aceite de oliva virgen extra
6 piparras en vinagre (yo las cambié por unos pepinillos en vinagre)
1 lima
2 cucharaditas de pimentón
1 pizca de café
Daviz usó estragón pero recomienda cualquier hierba, yo usé perejil


Cocemos los espaguetis y reservamos.
En una sartén pequeña con aceite de oliva virgen extra, un poco más de la que usaríamos normalmente porque luego la vamos a necesitar, empezamos a pochar 4 de las 6 chalotas picadas en juliana. Las hacemos hasta que estén bien doradas, reservamos tanto las chalotas (bien escurridas) como el aceite.
En una sartén o cacerola amplia con AOVE, vamos pochando los ajos picados, a continuación incorporamos el resto de chalotas picadas. Dejamos que se sofrían un poco y añadimos el tomate y los dos vinos.
Dejamos que evapore el alcohol, Añadimos la leche de coco y el caldo de pescado, dejándolos hasta que quede una salsa cremosita. Añadimos las piparras o pepinillos picaditos y las almejas, apagamos el fuego y tapamos.
Ahora usamos el aceite que teníamos reservado de hacer las chalotas crujientes, ponemos a fuego medio-bajo y añadimos el pimentón, sofreímos unos segundos y apartamos.
A nuestra olla grande le añadimos el aceite de pimentón, varios gajos de lima troceados que habremos pelado a lo vivo, el zumo del resto de la lima, un pellizco de café molido, la cebolla frita que teníamos reservada, la hierba aromática que hayamos escogido y los espaguetis. Mezclamos bien y probamos si necesita algo de sal.
Servimos y a disfrutar de una receta tres estrellas Michelín.
Ya me contaréis...



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lunes, 18 de enero de 2021

STROGONOFF DE CHAMPIÑONES CON LECHE DE COCO

 



Han tenido que pasar 18 días para publicar la primera entrada del año, pero ya sabéis que últimamente por las circunstancias publico poco. Eso va a empezar a cambiar.

Pues esta vez, como es mi norma os traigo una receta muy fácil, barata y tremendamente deliciosa. Desde hace ya al menos 5 años mi hija no come carne y, la verdad, es que yo también la tomo cada vez menos. El que me queda es mi hijo que es un forofo de ella pero poco a poco estamos consiguiendo que se aficione a la verdura, pero, claro, tengo que ofrecerle unas que estén muy sabrosas para que "cuele". Y ésta ha sido una de ellas.

La leche de coco y el poquito de caldo que se le integra le da un gusto buenísimo. Podéis usar agua, caldo de verduras o, como yo en esta ocasión (y sin que mi hija se entere) usé caldo del puchero que tenía en el congelador. También podéis cambiar los champiñones por las setas que más os gusten.

Podemos servirla con puré de patatas, patatas fritas, arroz blanco o salteado, ensalada... al gusto. Así que ya sin más y deseándoos un feliz año aunque sea tarde os dejo la receta.

Disfrutad....


1 bandeja de champiñones 200 o 300 gramos)

1 lata de leche de coco

1/2 vaso de agua o caldo

1 cebolla morada

2 dientes de ajo

perejil picado

1 cucharadita de pimentón ahumado

1 cucharada de salsa de soja

sal

pimienta


Empezando pochando la cebolla morada en juliana en una cacerola o sartén alta, cuando está blandita le incorporamos los ajos picados y los champiñones, seguimos pochando hasta que veamos que los champiñones han cambiado de color y está un poco tiernos, le añadimos perejil picado, el pimentón la soja y el caldo y seguimos haciendo a fuego medio hasta que veamos que la salsa está quedando espesita y los champiñones están tiernos. Unos 10 o 15 minutos.

A continuación añadir la leche de coco y seguir cocinando unos minutos más hasta que coja cuerpo. Añadimos pimienta molida y comprobamos el punto de sal ya que según el caldo que hayamos usado necesitará o no.

Servimos, en mi caso, con un puré de patatas al que le añadimos una yema de huevo, sal, pimienta y un chorreoncito de aceite de oliva virgen extra, y un poco de perejil picado por encima.


Esta receta la ví en una página de Instagram llamada "Recetas saludables"


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viernes, 25 de diciembre de 2020

ENSALADA DE PIMIENTOS ASADOS CON CEBOLLA, ATÚN, AGUACATE, ALIOLI Y PERLAS DE ALGA WAKAME

 








Nos encontramos en plenas Navidades, parecía que este año no iba a acabar nunca, todos lo hemos pasado mal, en mayor o en menor medida, estos últimos meses son para olvidar. debemos de tener la esperanza que el próximo será mejor, aunque nos lo pongan difícil, siempre teneos que mirar hacia adelante con una sonrisa en los labios y en el corazón.

Es cierto, que últimamente tengo la cocina un poco olvidada, incluso la del día a día, aunque eso haya servido para que mis hijos se estén convirtiendo en unos auténticos cocinillas (no hay mal que por bien no venga), pero prometo espabilar y empezar el año al 100 por 100. Por mi, por ellos, y por todos los que me pedís recetitas nuevas.

Bueno, vamos a empezar por una muy, muy, sencilla, pero muy resultona. Es una especie de versión de la ensalada de pimientos asados malagueña de toda la vida, que tan rica está. La idea la vi en La cocina de Serrats, aunque yo le modifiqué bastantes cosas, quedándome prácticamente con la idea de decoración.

Hace ya algo mas de un mes, creo, tuvieron la gentileza de invitarme a las instalaciones de Malmurfusion, una buenísima idea de la mano de Manuel, de negocio para la hostelería con productos gourmet de primera calidad.

De la mano del gran chef Elias Tang, me hicieron pasar un rato estupendo, divertido, distendido y con mucho cariño. Os dejo el enlace de youtube por si os apetece ver la entrevista completa

https://www.youtube.com/watch?v=5uJJ3bYSL1o&t=50s

Pues Manuel tuvo la gentileza de hacerme unos regalitos: perlas de salmón ahumado, perlas de curry, de roquefor y de algas wakame. Ya he utilizado varias de ellas (no hice fotos de los platos) combinan muy bien con todo tipo de elaboraciones, desde las más sencillas a las más sofisticadas.

Cuando usé la de perlas wakame con esta ensalada me pareció tan bonita la presentación de un plato tan simple que quise conpartirlo con vosotros, así que aquí os dejo mi receta.

Os deseo de todo corazón que el próximo año sea infinitamente mejor que este y que todos resurjamos de nuestras cenizas cual Ave Fénix, que la vida son dos día y si nosotros queremos, es muy bonita.

Disfrutad...


Pimientos de asar rojo, amarillo y verde

aguacate

cebolla blanca o rojo

atún en conserva

aceite de oliva virgen extra

sal

perlas de algas wakame

alioli


Comenzamos lavando bien los pimientos, pinchamos por varios sitios con un cuchillo y untamos con aceite de oliva virgen extra para luego poder pelarlos mejor.

Introducimos al horno a 180º hasta que veamos que están con un buen color dorado y al pincharlos estén tiernos.

Dejamos enfriar tal cual o envueltos en un paño como hacían nuestras madres. Reservamos el caldo que nos ha soltado.

Una vez esten fríos los pelamos en cortamos en tiras, yo las hice pequeñas, separándolos por color.

Hacemos nuestro alioli, yo lo preparé con un poco menos de ajo de lo habitual. Ya sabeís, en el vaso de la batidora un huevo, medio diente de ajo, sal, un poco de limón y aceite de girasol (o de oliva, a gusto) ponemos el brazo de la batidora en el fondo y damos caña subiéndo poco a poco hasta que tengamos una salsa espesa, en ese momento le incorporé un par de cucharadas del caldo sobrante de los pimientos.

Pelamos el aguacate y lo cortamos a tiras al igual que la cebolla.

Emplatamos colocando los pimientos alrededor del fondo del plato por colores, los aliñamos con un poco de sal y aceite de oliva virgen extra (tambien le añado unas gotita de limón) en el centro colocamos el aguacate, encima la cebolla y seguidamente el atún. Con ayuda de una manga pastelera colocamos montoncitos pequeño del alioli con el caldo de los pimientos y rematamos con las perlas de alga wakame.

Una ensalada muy vistosa, pero muy fácil y sabrosa.



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sábado, 3 de octubre de 2020

PASTEL DE QUESO, ALBAHACA Y TOMATES

 












Que buena idea es tener siempre en casa un pastel salado, de verduras, de carne, de pescado, cualquiera de ellos nos soluciona ese hambre que algunas veces nos entra pero no nos apetece cocinar nada. Además son muy volubles porque igual nos vale para un picoteo, una cenita rápida o un segundo plato después de una sopa o crema. Tengo que reconocer que a mí me encantan, sobre todos los de verdura, además nos dura muchos días en la nevera.

El que os traigo hoy es muy, muy sencillo, vistoso y, sobre todo, muy rico. Con unos ingredientes muy asequibles y que gustan a todos.

Poco más os tengo que decir de este rico pastel, sólo que os animéis a prepararlo y me contéis...

Disfrutad...


180 gr. de galletas saladas

140 gr. de mantequilla

6 huevos 

400 gr, de queso ricota

100 gr. de queso de untar

1/2 paquete de queso rallado de vuestro gusto

1 manojo de albahaca

sal 

pimienta

Aceite de oliva virgen extra

tomatitos cherry


Molemos las galletas saladas con el robot de cocina o metiéndolas en una bolsa de plástico y machacándolas con un rodillo. Mezclamos con la mantequilla derretida, 2 huevos enteros y un poco de sal y pimienta y hacemos una masa que extendemos en un molde desmontable (el mío era de 22 cm.),

En un bol mezclamos los tres tipos de queso, un buen puñado de albahaca picadita, 4 yemas, sal y pimienta.

Montamos a punto de nieve las 4 claras de huevo que nos ha sobrado y las mezclamos con la mezcla anterior con movimientos suaves y envolventes.

Echamos la masa obtenida sobre la base de la tarta y metemos al horno precalentado a 180º durante unos 20 minutos, ya veremos que la parte superior del pastel se está tostando, entonces cubrimos con papel aluminio y dejamos 10 minutos más o hasta que al pincharlo veamos que ya está cocinado.

Sacamos del horno y dejamos enfriar (o templar que está igual de bueno). 

A la hora de servir partimos unos tomatitos cherrys y mezclamos con un poco de aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta y unas hojas de albahaca y colocamos sobre nuestro delicioso pastel,

¡A comer!



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lunes, 31 de agosto de 2020

CAMPERO DE GAMBAS

 





Ajoblanco, espeto, pitufo, sombra, nube,locas, biznaga, gazpachuelo...

Son  palabras que los malagueños llevamos en el ADN y que, como no puede ser de otra manera, cada vez son más nacionales e internacionales porque todo el que pasa por esta tierra se enamora de ella. De su clima, su gente, su amabilidad, su jerga lingüística y por supuesto, de su maravillosa y amplia gastronomía.

Hoy os traigo todo un clásico, "El Campero". Se trata de un paz que data de los años 50 pero que se popularizó en los 80. Es un pan redondo, muy blandito y cuyo relleno básico es de queso, jamón cocido, tomate, lechuga y mayonesa, añadiéndole al gusto pechuga de pollo o lomo de cerdo. Una ve relleno se pasa por la plancha y se sirve cortado por la mitad para poder comerlo mejor. Es todo un icono de la gastronomía malagueña y aunque parezca una receta muy simple, es muy apreciada por todos los que la prueba. El pan le da un punto que ningún otro tipo de pan consigue y se convierte en un bocadillo totalmente diferente al resto, muy sabroso y contundente.

Creo que ya en varias ciudades de España, al menos me consta Madrid, hay locales que lo sirven porque es un éxito seguro. Pero os cuento un secreto... si compráis un campero en cualquier local de Málaga y vais a sentaros a la playa, en su arenita, por la noche, a coméroslo..eso no os lo dá otro lugar del mundo.

Pero como está pasando con todas las recetas tradicionales, se les está dando un vuelco ya sea en la presentación o en los propios ingredientes. Hoy os traigo un campero de gambas o langostinos que os puedo asegurar que se os va a caer las lágrimas de rico que está. Tenéis que probar el original "de toa la vida", pero después, tenéis que probar éste, no os dejará indiferente.

Sólo conozco un lugar en el que preparen camperos con ingredientes inusuales, El Ronqueo. Al ver su publicidad me dio la idea de prepararlo, nunca he estado, no sé como serán realmente los que ellos preparan, pero yo en seguida le doy al coco y lo preparo como sé que a mí me gustaría. Los tienen también de rosada frita, salmón plancha o atún. Todos ellos pienso hacerlos a mi manera, aunque este de gambas me ha entusiasmado, lo repetiré muuuuchas veces, y al próximo le añadiré un buen aguacate de la Axarquía fileteado. 

Disfrutad....


Para un campero:

1 mollete para campero

1 docena de gambas (yo usé 8 langostinos)

1 tomate

lechuga

pimentón picante

aceite de oliva virgen extra

alioli


Lavamos y picamos lechuga, lavamos y cortamos a rodajas el tomate. Preparamos un alioli casero con un ajito pequeño o medio grande, que se note, pero no mucho-

Pelamos las gambas o langostinos y reservamos las cabezas y cáscaras.

En una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra pochamos bien las cáscaras y cabezas aplastándolas con un tenedor o paleta de cocina. Éste paso es opcional, pero os lo recomiendo porque aromatizará mucho el aceite.

Desechamos las cáscaras y cabezas y en ese mismo aceite introducimos las gambas o langostinos, añadimos un poco de pimentón dulce, como un cuarto de cucharadita y hacemos pr ambos lados hasta que la carne esté rosadita. No dejarla mucho rato para que no se seque.

Abrimos el mollete, colocamos una capa de cebolla picadita, las gambas o langostinos, el tomate en rodajas, otra capa de lechuga y una cantidad generosa de alioli. Si os ha quedado un poco de aceite de haber hecho las gambas, mojar con ella la otra parte del mollete y ponerlo encima de nuestros ingredient.

Pasar por la plancha, partir por la mitad y... ¡A gozar!



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domingo, 23 de agosto de 2020

VELAS (TRAMPANTOJO DE PASTA RELLENA)

 


Todos sabemos que la cocina es un mundo muy duro y sacrificado, requiere muchas horas y, para los que no son muy amantes de ella resulta también muy tediosa . También e cierto que  lo que nos gusta este mundo es, no solo un placer, sino también una vía de escape sobre todo en malos momentos, nos calma el alma y el espíritu y si conseguimos que nuestros comensales queden satisfechos ya es otro nivel...
Pero no sólo es dura a cocina, también es muy divertida, por ejemplo si involucramos a los niños o si elaboramos "trampantojos" que a ellos les resultan muy divertidos.
El referente de los trampantojos en España es sin duda, el gran Diego Guerrero, un genio que siempre sorprende. Pero no hace falta tener tanto nivel para poder hacer nuestras cositas en casa. ¿Quien no ha puesto a sus hijos los "huevos fritos con patatas" elaborado con melocotón en almíbar, nata y unos bastones de manzana?.
Pues hoy os traigo uno muy fácil, rico, nutritivo y que también gustará mucho a los niños y los que no lo son tanto. Son unos canelonis rellenos de espinaca y ricotta. Deliciosos.
Con tres canelonis por persona (que los sirvo cortados para que las "velas" no sean muy grandes y tampoco se caigan), aunque es recomendable siempre cocer de más por si algunos se rompen. Os pongo la receta para 4 personas, ya la adaptáis a vuestro gusto. También podéis usar paccheris, quedarán igual de bien.
Vamos por la elaboración
Disfrutad....


12 canelonis (y algunos más or si se rompen)
200 gr, de queso ricotta
200 gr. de espinacas (usé congeladss)
1/2 cebolla
unas nueces
sal
pimienta
aceite de oliva virgen extra
harina 
leche
nuez moscada
2 espaguetis negros


Cocemos los canelonis en abundante agua con sal hirviendo los minutos que nos marque el fabricante y pasamos por abundante agua fría con cuidado de no romperlos. Aprovechamos los últimos dos minutos para echarles los espaguetis negros que deben de quedar bastante al dente. Reservamos.
Cocemos las espinacas en agua hirviendo un par de minutos y escurrimos bien. Reservamos.
En una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra empezamos a pochar la cebolla muy picadita. Cuando esté transparente añadimos las espinacas y dejamos varios minutos, que se poche un poco y tome sabor. Apagamos el fuego y añadimos el queso ricotta, que podéis cambiar por el que más os guste. Salpimentamos y añadimos unas nueces picaditas.
Cortamos por la mitad los canelonis y los rellenamos con la ayuda de  una cucharilla con a mezcla de queso y espinacas,
En una sartén hacemos una bechamel como tengamos costumbre. Un poco de aceite de oliva virgen extra o mantequilla, tostamos ligeramente una cucharada de harina e incorporamos leche hasta conseguir una bechamel que o nos quede muy espesa pero tampoco líquida, para que parezca que es la cera derretida de la vela. Salpimentamos y ponemos un poco de nuez moscada.
Colocamos los canelonis de pié en un plato, colocamos un trozo de espagueti negro a modo de mecha y cubrimos con la bechamel. Si durante el proceso se o ha quedado un poco frío, meter un momento al microondas.